Mes de la Hispanidad en Casa II

 

Mi hispanidad en casa

La semana pasada les mostré mi primera manera de como manenter mi Hispanidad en casa a través de pequeños adornos que me recuerdan de donde soy, pueden ver la entrada aqui. Hoy les voy a mostrar otra cosa que hago y estoy segura todos los emigrantes hacen, algunos casi todos los días, y esto es preparer comida de mi país.

No hay duda que una de las mejores maneras de sentir nuestro país cerca es a través de aquellos sabores que quedaron impregnados en nuestros paladares. El solo hecho de pensar en unos ricos ravioles (como los que hacía mi abuela), una pascualina o simplemente un rico mate con tortas fritas alegra mi corazón y mi día instántaneamente. Es casi mágico el sentimiento, porque los aromas de estas comidas me transmiten recuerdos o momentos especiales que viví con personas especiales, o simplemente me acercan a mi tierra. . .

A estas alturas todos los que leen mi blog están enterados que la cocina no es mi fuerte, para nada, solo cocino por obligación. Algunas cosas me salen bien, otras pasables y algunas como la masa para empanadas todavía no me sale muy bien. A pesar de que mi talento culinario no esté muy desarrollado, eso no impide que siga experimentando platos de mi tierra y demás. Aqui donde vivo no hay restaurantes Uruguayos (hay un lugar que venden empanadas pero digamos que son un poco exóticas para mi gusto).

Entonces cuando me vienen esos “antojos” de comida Uruguaya no me queda otra que hacerla yo misma, además es otra manera de enseñarles a mis hijos sobre mis tradiciones a través de la comida. Algunas cosas que ya les encantan a mis gringuayos son: las tortas fritas, alfajores caseros, milanesas, ñoquis, torta de fiambre, empanadas, chorizo al pan, milhojas, fainá, entre otras. Cada vez que llueve por ejemplo ellos ya saben que mi costumbre es hacer tortas fritas (lo bueno es que no llueve casi nunca) y hasta mate piden para acompañarlas.

No hay duda que la comida típica juega un rol muy importante en todos los que estamos lejos de nuestros países y la sola idea de prepararla nos alegra el alma y acerca a todo lo nuestro, es por eso que no dejo de hacerla en casa, y así es como sigo manteniendo mis tradiciones día a día.

¿A ustedes les gusta cocinar comida de sus países?

 

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