La importancia del “afecto” emocional y físico.

La importancia del afecto emocional y físico

Hola a todos/as, ya sé que estoy un poco pérdida (los que no conocen el motivo de mi ausencia lo pueden leer aquí), pero aquí estoy para compartir otra idea muy útil a la hora de criar a nuestros hijos. Recuerden que yo no soy experta en el tema, éstas son solamente ideas que voy aprendiendo en mis clases en el college. Muchos estarán pensando que no todos los niños son iguales y por lo tanto no todas las ideas funcionan para todos, pero a pesar de que eso es verdad, también hay muchísimas cosas que son universales y funcionan con todos los niños y es en eso que trato de enfocarme.

Hoy les voy a hablar de la importancia de demostrarle afecto a nuestros hijos, y a pesar de ser algo “obvio” todavía hay muchísimos niños que no reciben el suficiente afecto de sus padres (o la persona que esté a cargo de ellos).

¿A qué me refiero cuando digo “afecto” exactamente? Me refiero a las muestras de cariño, amor y atención que son tan necesarias como el desayuno, almuerzo y cena que tanto nos esmeramos en prepararles todos los días.

Vivimos en la época del “apuro” donde cada vez se trabajan más horas y cada vez tenemos más actividades las cuales nos llevan a estar más tiempo fuera de casa y a veces nos confiamos en que no es tan necesaria la cantidad de tiempo que pasamos con los más pequeños sino la calidad, pero cuidado con esto porque todavía estos pequeñitos necesitan mucha “cantidad” de tiempo con ustedes también. Ojo, no estoy crucificando a los que no les queda otra opción, pero sé que muchas veces con un poquito de esmero pueden eliminar tareas innecesarias y esto resultará en un gran beneficio en la vida de sus pequeñitos.

Otro gran error que cometemos es sustituir nuestra presencia con “cosas materiales” que los mantengan entretenidos, pero lamento informarles que no importa todo lo material que le compren, nada de esto puede reemplazar su presencia y los niños lo saben. No es posible malcriar a los hijos por darles demasiado afecto, esa es una idea totalmente errónea, por el contrario cuanto más afecto les demostramos mejor y esto incluye:

  • Abrazarlos
  • Besarlos
  • Tomarlos de las manos
  • Cosquillas
  • Caricias
  • Recordarles cuanto los queremos todos los días y lo importante que son en nuestra vida.
  • Decirles afirmaciones positivas como por ejemplo, “me encanta cuando te vistes solito” etc.

Los niños que se sienten realmente queridos y apreciados tienen la ventaja de ser niños mucho más seguros de sí mismos (hay excepciones) y serán menos dependientes y mejor comportados. El comportamiento de los niños es simplemente un reflejo de la manera en que son tratados generalmente aunque también hay excepciones en esto.

Uno de los puntos en el cual quiero hacer más hincapié es en la necesidad de afecto físico, como besos, caricias, abrazos etc. A veces nos concentramos demasiado en alimentar su intelecto con actividades que los ayuden a ser más inteligentes y nos olvidamos que la conexión más importante en la relación entre padres e hijos es la emocional y física, no la intelectual. Los beneficios del contacto físico, especialmente cuando son pequeños son demasiado importante como para subestimarlos. Un simple abrazo puede estimular no solo el crecimiento físico sino que ayuda a reducir el estrés, ayuda al sistema inmune a funcionar mejor, y ni que hablar de los beneficios que le causa al desarrollo cerebral. A pesar de que muchos creen que mecer a los bebés para que se duerman o dedicarles unos minutos a los niños más grandecitos y acostarnos a su lado por las noches es sinónimo de “malacrianza”, por el contrario estas costumbres les ayudarán a desarrollar lazos más estrechos y saludables con sus hijos.

Por último, no solo los bebés y niños pequeños necesitan afecto, sino los más grandecitos también, claro que es mucho más fácil darle muestras de cariño cuando están pequeñitos, pero por favor no se olviden de los mayorcitos. Por ejemplo mi hijo de 10 años ya no quiere andar de mi mano cuando andamos de paseo por razones lógicas de su edad, sin embargo todavía le encanta meterse en mi cama en la mañana antes de irse a la escuela y abrazarme por unos minutos (esto no sucede todos los días, pero cuando viene nunca lo rechazo por el contrario siempre es bienvenido).

Esto es solamente un resumen general, hay mucho para hablar al respecto, pero recuerden que los beneficios de nuestras demostraciones de afecto hacia nuestros hijos son realmente maravillosas como para dejarlas pasar, no solo se beneficiaran sus hijos sino también ustedes los padres. Yo personalmente soy muy pegajosa con mis hijos, a diario les recuerdo cuanto los quiero y no pasa ni un día en que no los abrace o bese y cuando no lo hago ellos mismos me buscan para que les de su dosis de afecto. Hace un tiempo les dije en forma de broma que necesitaba darles un mínimo de ocho abrazos al día y cuando se acuerdan viene y me dicen, “hoy no me has dado mis ocho abrazos”, lo que se convierte en 32 abrazos porque tengo cuatro hijos, entonces no importa lo que esté haciendo, lo dejo de lado por unos minutos y les doy sus ocho abrazos. Suena tonto pero sé que es un gran beneficio para ellos. Aclaración, eso no nos garantiza hijos perfectos, sino seres humanos más “humanos” valga la redundancia no solo con su familia sino con la sociedad.

 

3 comments on “La importancia del “afecto” emocional y físico.
  1. Yo también concuerdo contigo, creo que nunca deberíamos de limitar el afecto con nuestros hijos. Tal vez hay padres que simplemente así son, un poco más secos en sus demostraciones, pero cada quien con nuestra personalidad, no deberíamos escatimar en demostrar cuanto queremos y cuanto nos importan nuestros hijos. Los abrazos y los besos, una palmada en la espalda, una revoltura de cabellos, todos esos pequeños gestos que hacen a nuestros hijos sentirse amados y seguros.

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