Visitando Tierras Mexicanas Parte II

visitando tierras mexicanas

Esta entrada se las debía desde hace un buen rato ya, disculpen por la tardanza. Hace algunos meses les compartí la primera parte del viaje al Distrito Federal y hoy les comparto la segunda parte que les debía. Espero les guste tanto como a mi.

En esta segunda parte podrán apreciar fotos de tres ciudades “mágicas” (es la única palabra que me viene a la mente para describirlas) como lo son San Miguel de Allende, Guanajuato y Querétaro en México.

Desde muy temprana edad estaba enamorada de muchas ciudades que aparecían en las novelas Mexicanas, y desde entonces comenzó mi admiración por estos lugares que miraba a través de una pantalla de televisión en mi querido Uruguay.

La vida pasó, me llevó por otros rumbos jamás imaginados y también me dió la oportunidad de visitar algunas de esas postales que habían quedado plasmadas en mi memoria desde la niñez. En setiembre pasado visitamos junto a mi esposo el Distrito Federal el cual pueden ver un resumen haciendo click aquí  y también estas tres ciudades que les mencioné arriba.

Comencemos con San Miguel de Allende, realmente no sé si mis palabras serán suficientemente buenas para describir este lugar, es como de cuentos, de enamorarse, perderse y volverse a enamorar. . . Sus calles coloniales y estrechas se prestan para viajar en el tiempo, al pasado y respirar un poquito de aquella época en la que la vida no corría tan de prisa. ¿Si les cuento que en todo el municipio hay 545 iglesias me creen? Así es, en unas horas, pudimos ver un bautismo, una boda y un funeral en tres iglesias diferentes ja ja. ¿Les dije que era como de cuentos o no?

Nosotros decidimos subirnos a un bus turístico y así poder conocer la ciudad y aprender cosas que de otra manera hubiera sido imposible. Nos hubiera gustado quedarnos más tiempo allí, si fuera por mi pudiera quedarme de por vida allí, pero debíamos continuar hacía nuestro próximo destino, Guanajuato.

Guanajuato es otra ciudad “mágica” (declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco), los que han tenido el privilegio de conocerla lo saben, y los que no se han dado una vuelta por allí se los recomiendo al cien por cien. Es otra ciudad donde por algunos instantes me pareció que las agujas del reloj se habían parado hace muchos años atrás. . . Llegamos en sábado en la tarde y a pesar del alboroto de la gente paseando y disfrutando por el centro colonial, aún así pudimos disfrutar de sus callejones angostos y laberínticos, su increíble arquitectura colonial,  su deliciosa comida, y la callejoneada  (una especie de serenata a cargo de un grupo de músicos, conocidos como “estudiantina” que se dedican a entretener a los turistas a través de un recorrido caminando por algunas partes de la ciudad mientras van cantando una historia o cuento) realmente muy entretenido. Les recomiendo zapatos cómodos si deciden participar de esta actividad porque caminaran bastante, y hay muchas escaleras en el recorrido. Nunca había visto un lugar así, tan lleno de magia que lo atrapa tanto a uno, al punto de no querer salir de ahí.

Antes de regresar al Distrito Federal pasamos por la ciudad de Querétaro, donde nos encontramos con viejos amigos de mi esposo, comimos la mejor comida del todo el viaje en un restaurante llamado “Las Monjas” y simplemente disfrutamos otra vez de lo que la ciudad tenía para ofrecernos, sus conventos convertidos en museo, plazas con sus pintorescos kioskos, música local, vendedores callejeros etc.

¿Conocen alguno de estos lugares? ¿Cuál fué su impresión al conocerlos? ¿Quedaron tan enamorados como yo? Espero sus comentarios abajo, muchas gracias. Espero y hayan disfrutado de este paseo virtual de estas tres ciudades mágicas. . .

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